
La Psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica y recidivante de etiología desconocida, caracterizada por placas eritematodescamativas de bordes netos. Está presente el fenómeno de Koebner, que consiste en la reproducción de las lesiones ante traumatismos. Puede existir afectación ungueal y/o articular . Las lesiones pueden ser desencadenadas por traumatismos, infecciones (estreptococos), fármacos (litio, indometacina, betabloqueantes), interrupción de corticoides, estrés y cambios endocrino-metabólicos (embarazo, puerperio). Los tratamientos más sencillos -lubricantes, queratolíticos, esteroides tópicos, derivados de la vitamina D y antralina- deben ser ensayados en primer lugar en los pacientes con un número limitado de lesiones. La exposición a la luz solar resulta beneficiosa. Los antimetabolitos sistémicos se deben emplear sólo en los pacientes con afectación cutánea o articular grave. Los fármacos inmunosupresores (ciclosporina, tacrolimo, micofenolato mofetilo) se han utilizado en los casos graves o recalcitrantes, pero estos fármacos todavía no se han aprobado No se deben emplear los esteroides sistémicos.
Ya se ha intentado utilizar anticuerpos monoclonales frente a la psoriasis. Es el caso de un anticuerpo monoclonal humanizado de tipo IgG1 k del hamster chino que se une a los CD11a humanos. Llamado efalizumab con nombre comercial: raptiva. El efalizumab inhibe la unión del LFA-1 a las moléculas de adhesión intercelular de tipo 1 (ICAM-1) con lo que impide la adhesión de los leucocitos a otras células. En definitiva no deja que lleguen leucocitos al lugar de la psoriasis.
También se ha visto que el la psoriasis se produce una respuesta inmune tipo I aberrante y que hay unas citoquinas que están relacionadas con esta respuesta son la IL12 e IL23 Ambas citoquinas se sobreexpresan en las placas de psoriasis. Estas citoquinas son la diana del anticuerpo monoclonal al que nos vamos a referir El anticuerpo monoclonal CNTO 1275 se desarrolló contra ambas interleuquinas. Este anticuerpo se une a la subunidad p40 presente en ambas citoquinas. Al unirse el anticuerpo con la subunidad se bloquea la intereaccion de la IL12 y 23 con los receptores de membrana. En este estudio fase II se evaluó la seguridad y la eficacia de este anticuerpo monoclonal en pacientes con psoriasis moderada grave. Os muestro el resumen del estudio:
Antecedentes Los linfocitos que se infiltran en la piel y que expresan citoquinas de tipo 1 se han vinculado a la fisiopatología de la psoriasis. Evaluamos la seguridad y la eficacia de un anticuerpo monoclonal humano frente a la interleuquina 12/23 en el tratamiento de la psoriasis.
Métodos En este ensayo doble ciego y controlado con placebo, 320 pacientes con psoriasis en placas de grado moderado a grave fueron asignados aleatoriamente a recibir tratamiento con el anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23 (una dosis de 45 mg, una dosis de 90 mg, cuatro dosis semanales de 45 mg o cuatro dosis semanales de 90 mg) o placebo; 64 pacientes fueron asignados aleatoriamente a cada grupo. Los pacientes asignados al anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23 recibieron una dosis adicional en la semana 16 en caso necesario. Los pacientes asignados al placebo se cruzaron para recibir una dosis de 90 mg de anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23 en la semana 20.
Resultados Hubo una mejoría de al menos el 75% en el índice de área y gravedad de la psoriasis en la semana 12 (el criterio principal de valoración) en el 52% de los pacientes que recibieron 45 mg del anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23, en el 59% de los que recibieron 90 mg, en el 67% de los que recibieron cuatro dosis semanales de 45 mg y en el 81% de los que recibieron cuatro dosis semanales de 90 mg, en comparación con el 2% de los que recibieron el placebo (p<0,001 para cada comparación), y hubo una mejoría de al menos el 90% en el 23%, el 30%, el 44% y el 52%, respectivamente, de los pacientes que recibieron el anticuerpo monoclonal, en comparación con el 2% de los pacientes que recibieron el placebo (p<0,001 para cada comparación). Se produjeron acontecimientos adversos en el 79% de los pacientes tratados con el anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23, en comparación con el 72% de los pacientes del grupo placebo (p=0,19). Se produjeron acontecimientos adversos serios en el 4% de los que recibieron el anticuerpo monoclonal y en el 1% de los que recibieron el placebo (p=0,69).
Conclusiones Este estudio demuestra la eficacia terapéutica de un anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23 en la psoriasis y proporciona más pruebas a favor de la existencia de un papel de las citoquinas p40 interleuquina 12/23 en la fisiopatología de la psoriasis. Se necesitan estudios de mayor tamaño para determinar si los acontecimientos adversos serios pueden limitar la utilidad clínica de este nuevo objetivo terapéutico
También se ha visto que el la psoriasis se produce una respuesta inmune tipo I aberrante y que hay unas citoquinas que están relacionadas con esta respuesta son la IL12 e IL23 Ambas citoquinas se sobreexpresan en las placas de psoriasis. Estas citoquinas son la diana del anticuerpo monoclonal al que nos vamos a referir El anticuerpo monoclonal CNTO 1275 se desarrolló contra ambas interleuquinas. Este anticuerpo se une a la subunidad p40 presente en ambas citoquinas. Al unirse el anticuerpo con la subunidad se bloquea la intereaccion de la IL12 y 23 con los receptores de membrana. En este estudio fase II se evaluó la seguridad y la eficacia de este anticuerpo monoclonal en pacientes con psoriasis moderada grave. Os muestro el resumen del estudio:
Antecedentes Los linfocitos que se infiltran en la piel y que expresan citoquinas de tipo 1 se han vinculado a la fisiopatología de la psoriasis. Evaluamos la seguridad y la eficacia de un anticuerpo monoclonal humano frente a la interleuquina 12/23 en el tratamiento de la psoriasis.
Métodos En este ensayo doble ciego y controlado con placebo, 320 pacientes con psoriasis en placas de grado moderado a grave fueron asignados aleatoriamente a recibir tratamiento con el anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23 (una dosis de 45 mg, una dosis de 90 mg, cuatro dosis semanales de 45 mg o cuatro dosis semanales de 90 mg) o placebo; 64 pacientes fueron asignados aleatoriamente a cada grupo. Los pacientes asignados al anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23 recibieron una dosis adicional en la semana 16 en caso necesario. Los pacientes asignados al placebo se cruzaron para recibir una dosis de 90 mg de anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23 en la semana 20.
Resultados Hubo una mejoría de al menos el 75% en el índice de área y gravedad de la psoriasis en la semana 12 (el criterio principal de valoración) en el 52% de los pacientes que recibieron 45 mg del anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23, en el 59% de los que recibieron 90 mg, en el 67% de los que recibieron cuatro dosis semanales de 45 mg y en el 81% de los que recibieron cuatro dosis semanales de 90 mg, en comparación con el 2% de los que recibieron el placebo (p<0,001 para cada comparación), y hubo una mejoría de al menos el 90% en el 23%, el 30%, el 44% y el 52%, respectivamente, de los pacientes que recibieron el anticuerpo monoclonal, en comparación con el 2% de los pacientes que recibieron el placebo (p<0,001 para cada comparación). Se produjeron acontecimientos adversos en el 79% de los pacientes tratados con el anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23, en comparación con el 72% de los pacientes del grupo placebo (p=0,19). Se produjeron acontecimientos adversos serios en el 4% de los que recibieron el anticuerpo monoclonal y en el 1% de los que recibieron el placebo (p=0,69).
Conclusiones Este estudio demuestra la eficacia terapéutica de un anticuerpo monoclonal frente a la interleuquina 12/23 en la psoriasis y proporciona más pruebas a favor de la existencia de un papel de las citoquinas p40 interleuquina 12/23 en la fisiopatología de la psoriasis. Se necesitan estudios de mayor tamaño para determinar si los acontecimientos adversos serios pueden limitar la utilidad clínica de este nuevo objetivo terapéutico

1 comentarios:
Gracias por la información.
El artículo es de 2007. Estamos a finales de 2009: ¿se tiene conocimiento de profundización, de avanzes en el uso terapéutico de estos anticuerpos monoclonales?
Sigo sin entender cómo dados los millones de afectados por psoriasis no se avanza en la curación del problema, o mejor aún en la profilaxis.
Muchas Gracias.
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